La sentadilla es un excelente ejercicio

Mujer feliz en un gimnasio. (Magnific)

Los dolores de espalda pueden condicionar nuestro día a día. Las malas posturas, el sedentarismo o pasar demasiadas horas en una misma posición son algunos de los factores que pueden favorecer estas molestias y hacer que actividades cotidianas como trabajar, caminar o dormir sean más incómodas.

En este sentido, el ejercicio físico puede convertirse en un aliado para cuidar la espalda. Mantenerse activo ayuda a fortalecer la musculatura que sostiene la columna y, al mismo tiempo, permite trabajar aspectos como la movilidad, la flexibilidad y la estabilidad.

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Una de las disciplinas que reúne estas características es el yoga. Sus posturas pueden ayudar a fortalecer la espalda y mejorar el control corporal. Además, pueden incorporarse fácilmente a cualquier rutina de ejercicios, aunque nunca hayas practicado el yoga.

Alivia la espalda
Postura del niño, ejercicio de yoga. (Imagen generada con IA)

La postura del niño es una de las más sencillas y puede ayudar a liberar tensión en la espalda, los hombros y el cuello. También permite relajar la musculatura después de otros ejercicios. Para hacerla, hay que colocarse de rodillas, sentarse sobre los talones y llevar el tronco hacia delante hasta apoyar la frente en el suelo. Los brazos pueden quedar extendidos hacia delante o junto al cuerpo. Se puede mantener durante 30 segundos o hasta un minuto y repetirla dos o tres veces, respirando de forma tranquila y sin forzar la posición.

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Mujeres practicando la postura del perro boca abajo en una clase de yoga (AdobeStock)
Mujeres practicando la postura del perro boca abajo en una clase de yoga (AdobeStock)

El perro boca abajo permite trabajar diferentes grupos musculares y realizar un estiramiento de la parte posterior del cuerpo. Además de implicar la espalda, ayuda a activar brazos, hombros y piernas y puede favorecer una mayor amplitud de movimiento. Para practicarla, hay que comenzar a cuatro apoyos y elevar las caderas hacia arriba y atrás, hasta formar una especie de V invertida con el cuerpo. Las manos permanecen apoyadas en el suelo y las piernas se mantienen lo más extendidas posible sin forzar. Puede mantenerse durante 30 segundos y repetirse dos o tres veces.

Así puedes realizar esta asana
Postura de la vaca, ejercicio de yoga. (Freepik)

La postura de la vaca permite movilizar la espalda de forma suave y puede ayudar a reducir la sensación de rigidez tras permanecer mucho tiempo en una misma posición. Se realiza a cuatro apoyos, con las manos debajo de los hombros y las rodillas bajo las caderas. Desde ahí, al inhalar se eleva el pecho y se lleva ligeramente la cabeza hacia arriba mientras se curva la espalda hacia abajo. Al volver a la posición inicial, se debe dejar la espalda recta, sin encorvarse.

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El movimiento debe hacerse de manera controlada, coordinándolo con la respiración y sin forzar el cuello ni la zona lumbar. Se pueden realizar entre 8 y 10 repeticiones lentas, alternando el movimiento con la respiración. Lo recomendable es hacer 3 series para destensar la espalda.

Estas posturas deben realizarse de forma cómoda y sin forzar los movimientos. Si al practicarlas aparece dolor, molestias intensas o empeoran los síntomas, lo recomendable es detener el ejercicio y consultar con un especialista. Un profesional puede determinar el origen de las molestias y valorar qué ejercicios son más adecuados en cada caso, especialmente si el dolor persiste.

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