La oficina de Organizaciones Internacionales del Departamento de Estado ha ordenado a su personal que deje de utilizar el término "inteligencia artificial" y lo sustituya por "super inteligencia".
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
La instrucción llegó en un correo electrónico enviado a comienzos de esta semana por Michael Drager, subsecretario adjunto de la oficina, titulado, muy apropiadamente, "Cambio de nomenclatura de AI a SI".
"Tras las declaraciones del presidente hoy en la Asamblea General de la ONU, cambiad todas las referencias a 'Artificial Intelligence' por 'Super Intelligence' en nuestros documentos y posiciones", decía el mensaje, que añadía que "SI" se utilizaría en "todas las intervenciones, posiciones y elementos para la prensa a partir de ahora".
El correo electrónico, obtenido por la agencia Associated Press el miércoles, no aclaraba si se esperaba que otras oficinas del Departamento de Estado siguieran la misma línea.
Cambiar nombres se ha convertido en una especie de costumbre para Trump desde que comenzó su segundo mandato.
En enero de 2025 firmó una orden ejecutiva rebautizando el golfo de México como "Gulf of America", y en agosto de este año emitió otra que cambiaba el nombre del lago Ontario, compartido con Canadá, a "Lake America" en plena disputa comercial con Ottawa.
Ninguno de estos cambios ha sido reconocido por otros países, aunque Google y Apple actualizaron sus mapas para reflejar el nuevo nombre del golfo.
No es falso, es super
Al dirigirse el martes a la Asamblea General de la ONU, Donald Trump decidió que la palabra "artificial" no hace justicia a esta tecnología.
"El uso de la palabra 'artificial' convierte la inteligencia en algo falso, la hace sonar falsa y no lo es. En realidad es increíble", dijo a los líderes mundiales reunidos, al anunciar que los documentos del Gobierno estadounidense, "a partir de este momento", sustituirían "artificial" por "el término mucho más preciso super".
Nada hacía pensar que se tratara de una broma, y la oficina responsable de las misiones de Estados Unidos ante la ONU y otros organismos multilaterales tampoco lo interpretó así.
Las consecuencias van más allá de la burocracia.
Trump anunció una "AI Force" durante el fin de semana y, si la nueva terminología se mantiene, presumiblemente pasará a llamarse "SI Force".
Los representantes estadounidenses ya han empezado a utilizar el término "SI" en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los riesgos de la inteligencia artificial, en la que los directores ejecutivos de OpenAI, Anthropic y Hugging Face instaron al órgano diplomático más poderoso del mundo a poner límites a esta tecnología.
Cambiarle el nombre no lo frena
Este nuevo vocabulario llega acompañado de advertencias más contundentes procedentes de otros ámbitos de la industria.
Dario Amodei, de Anthropic, ha señalado que una IA mal gestionada podría suponer un riesgo para la humanidad en su conjunto.
Responsables políticos, entre ellos el senador Bernie Sanders, han alertado de que la tecnología avanza más rápido que la capacidad de control humano, y los investigadores han documentado agentes de IA que se comportan de maneras que sus propios desarrolladores no habían previsto.
Nada de esto ha modificado la posición de fondo de Trump.
Ha rechazado de forma sistemática las peticiones de un mayor control gubernamental, y sostiene que la regulación reduciría la ventaja de Estados Unidos frente a China.
"No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial o que la propia internet", escribió el lunes en las redes sociales, junto a la afirmación de que Estados Unidos está cómodamente por delante de Pekín en este campo.
El calendario pone la nueva terminología a prueba de inmediato, el líder chino Xi Jinping llegó a Washington el miércoles en visita de Estado, con la IA como uno de los temas centrales de la agenda.