Pablo R. SuanzesEnviado Especial Kansas

Actualizado Martes, 20 octubre 2026 - 08:13

El lunes volvió a ser un gran día para Putin y uno aciago para Kiev y Europa en general. Otra jornada marcada por la retórica antieuropea, anti ucraniana y pro-rusa del presidente de Estados Unidos,Donald Trump, y su Gobierno. Washington amaneció preocupado por la noticia del WSJ de que Vladimir Putin ha invitado a Trump ya Xi Jinping a una cumbre trilateral el mes que viene para resolver la guerra empezada en 2022, y repartirse mejor las áreas de influencia del tablero global. Pero a la hora de comer ya se habían disipado todas las dudas.

"Me reuniría y haría cualquier cosa que pueda para poner fin a la guerra", le dijo a los periodistas a su salida de la Casa Blanca, camino de Kansas para un mitin electoral. "Pero no tanto por Ucrania, porque Rusia, francamente, ha estado bien sobre Ucrania", añadió sobre el agresor y horas después de que un ataque con drones rusos a plena luz del día en un parque matara a seis personas, entre ellos dos niños. La noche anterior, Rusia atacó Kiev con más de una docena de misiles balísticos y apuntó a casi 30 instalaciones energéticas críticas.

En la misma comparecencia, el presidente además vino a sugerir que Zelenski debería delegar en otra persona las conversaciones de paz, abriendo de una manera clara la puerta a lo que probablemente cristalice en breve, una candidatura diferente apoyada por EEUU. "Quizá sea hora de que Zelenski consiga a otra persona para negociar", afirmó. "Han perdido un millón de personas, a su población masculina. Si me hubiera escuchado, y recuerdan la reunión en el Despacho Oval, hace tiempo que esto se habría resuelto", ha insistido culpando de nuevo al agredido. "Le hemos dado mucho a Ucrania y ellos no nos han dado nada".

Los mensajes no se han quedado ahí. El vicepresidente JD Vance, el más agresivo con Volodimir Zelenski ese día en la Casa Blanca, arremetió ayer también contra Ucrania por atacar las refinerías rusas. "No creo que Ucrania tenga que estar en la OTAN (...) Ni una palabra de las decenas de ataques diarios a las infraestructuras ucranianas para helar al país en invierno. Al Ejecutivo estadounidense sólo le preocupa el diésel ruso porque considera que las defensas ucranianas encarecer el precio global. Rechazando decir que los ucranianos son aliados ("Bueno, son socios en algunas cosas pero tenemos intereses diferentes también"), igual que lo evitó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en otra entrevista.

Para cerrar el círculo, horas más tarde, ya en Kansas, Trump retomó sus ataques y desprecios, pero esta vez hacia los europeos y la OTAN. En una serie de frases confusas, mezclando los disturbios en Francia, la inmigración y la negativa a participar en la guerra en Irán. "Tengo que decir que estamos con Europa, a pesar de sus errores y debilidades. Esperemos que sea temporal lo que está pasando allí, pero yo lo vi venir, lo vi hace 10 años. Si no encuentran su camino, tendremos que irnos, que irnos. Es muy serio. Cuando pedimos ayuda en Irán, ayuda que no necesitábamos, pero yo quería saber lo que harían y ponerlos a prueba, porque gastamos muchísimo dinero en la OTAN y esas cosas, nos dijeron que no, algo que no podremos olvidar, después de gastar cientos de miles de millones en protegerlos. Y nos dijeron que no gracias (...) Si no encuentran pronto su camino, no tendremos más remedio que irnos. Irnos. No tendremos más remedio", ha avisado. Nada que no haya dicho antes, o que no esté incluso por escrito en las estrategias de seguridad nacional del país. Pero que se suma al nuevo giro prorruso de este mes.

Trump vincula la inmigración con la violencia en Francia

El mandatario también declaró que la inmigración es la causante de las manifestaciones y la violencia que sacuden Francia desde el sábado, e insistió en que ese país, al igual que toda Europa, debería "cerrar sus fronteras". "Lo que pasa en Francia está relacionado con la inmigración, no con las escuelas ni con cualquier otra cosa. Es la inmigración", declaró el presidente estadounidense a la prensa antes de un acto de campaña, tal como viene insistiendo desde el domingo.

Trump aseguró que le había dicho a su homólogo francés, Emmanuel Macron, hace varios años: "Están cometiendo un gran error en Francia. Están dejando entrar a todo el mundo. (...) Pronto París será una ciudad musulmana". "Si Europa no cierra sus fronteras y expulsa a los delincuentes, como los que se manifiestan, Europa se acabó", insistió el mandatario estadounidense. "No tendrán ninguna posibilidad de sobrevivir", advirtió.