A Rachid Ismaili, de 53 años y nacionalizado español desde hace más de 25, se lo llevan los diablos. Licenciado en Estudios Árabes en Tetuán, con máster en la Escuela Diplomática española y doctorando en Filología Hebrea, preside la Asociación Hispano Árabe para el Desarrollo y la Cultura, que nació en 2007 para “crear puentes de entendimiento social, cultural y económico entre el mundo árabe y España”. En estos malos tiempos para tender nada, se han encontrado con la negativa del Ayuntamiento de Madrid a uno de sus principales actos, el mercadillo Marruecos entre Culturas, que llevan 10 años organizando en el centro. A Ismaili no le convencen las razones del Ayuntamiento para denegar el permiso a última hora y denuncia “racismo y discriminación”, agravado por la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. “Es una decisión política por el problema de Ceuta que nos duele mucho”, sostiene.
El Ayuntamiento, que hace dos semanas cedió a la Fórmula 1 espacios en Callao, Colón, Serrano, Gran Vía y la Puerta del Sol, alega razones económicas y de saturación del espacio. “La junta del distrito de Centro ha decidido no autorizar los mercadillos que no cuenten con convenio de colaboración del Ayuntamiento, ya que el distrito de Centro es un espacio saturado y la actividad de estos mercadillos privados supone una competencia desleal para el comercio de la zona”, responde a este diario una portavoz municipal. Preguntada si esto quiere decir que, por ejemplo, no va a haber mercadillo de Navidad en la plaza Mayor, de momento no hay respuesta. Este diario ha pedido hablar con el concejal de distrito, Carlos Segura, también sin respuesta.
Ismaili cuenta que lleva desde 2016 organizando las jornadas Marruecos entre Culturas en distintos emplazamientos, primero en la plaza de Isabel II ―la plaza de Ópera― después en Santo Domingo, la plaza de España, la cuesta Moyano y, desde hace dos años, en la de Juan Goytisolo, frente al Reina Sofía. Antes incluían desfiles, conciertos, talleres y cuentacuentos, pero en los últimos años les pusieron pegas por el ruido y se quedó reducido al mercadillo solidario, en el que artesanos de Agadir, Esauira, Marrakech y Chauen ofrecían sus productos a precio justo. “Damos salida a esas familias para vender sus productos y seguir trabajando en Marruecos. Traemos mercancías y jaimas y todo el que viene lo hace con visado gracias a la colaboración de los consulados españoles y del Ministerio de Exteriores”, continúa.
Este año, iba a ser el tercero en Juan Goytisolo, con 24 días de venta y dos de montaje y desmontaje, del 20 de septiembre al 19 de octubre. “Recibimos la preautorización hace cuatro meses y todo iba adelante. Teníamos los planos, la memoria y habíamos pagado el seguro de responsabilidad civil cuando, el 19 de agosto, nos llaman de la Junta para decirnos que es probable que se prohíba porque hay nuevas órdenes”, recuerda Ismaili.
El equipo de Almeida autorizó en julio la Feria de Artesanía Hispano-Marroquí y, a pocos días de celebrarse, la veta por un supuesto “cambio de criterio”.
"¿Qué ha cambiado entre julio y septiembre? Lo que era una actividad autorizada y perfectamente tramitada ahora se veta a… pic.twitter.com/ANTQhiXIhZ
— PSOE en Ayto Madrid (@PSOEMadridAyto) September 22, 2026
“Desde la concejalía del Distrito Centro, se han establecido nuevos criterios de ordenación del uso del espacio público para 2026, conforme a los cuales no se tramitarán autorizaciones para la celebración de eventos cuya temática sea la de mercados o ferias”, les indicaron por email, en el que se añade que “estos criterios responden a la voluntad de destinar el uso de las plazas públicas a actividades de carácter no comercial, priorizando aquellas de índole cultural, social u otras análogas, en aras de un uso más equilibrado del espacio público”. El texto también dice que “se persigue compatibilizar el uso general del dominio público con el uso particular solicitado, priorizando un uso que resulte compatible con el descanso vecinal, la accesibilidad universal y la conservación del patrimonio”.
Ismaili pidió la resolución, normativa u ordenanza en la que figuran estas normas y le contestaron que no hay, que es una decisión de la Junta. “Respetamos las normas, pero entendemos que deben afectar a todos y que, por tanto, no habrá ni mercadillo de Navidad ni nada. Pero no es así, del 19 de octubre al 2 de noviembre se va a celebrar una feria de artesanos de Madrid en Recoletos”, se queja el presidente de la asociación, que pidió hablar con el concejal. Segura le telefoneó el 8 de septiembre, le reiteró las nuevas normas y le dijo que esa feria lleva 39 años. “¡Y nosotros 10!“, exclama Ismaili, que denuncia ”arbitrariedad, racismo puro y duro y discriminación administrativa".
“Es una decisión política del PP por Ceuta, no se quiere que haya ahora mismo nada relacionado con Marruecos en Madrid”, sospecha. “¿Qué tenemos nosotros que ver con conflictos políticos, por qué tenemos que pagar nosotros los platos rotos?“, se pregunta, ”muy molesto" con el Ayuntamiento tras años de colaboración. Ismaili destaca que no reciben “ni un duro de España o de Madrid y que todo corre a cargo de los artesanos”, mientras calcula las pérdidas entre 10.000 y 14.000 euros ya invertidos en organizarlo todo. Según su versión, Segura le llegó a decir que buscara apoyo del PSOE para organizarlo en un municipio gobernado por ellos, y han barajado irse a Segovia o Galapagar “pero no se vende igual”. “En Madrid está el turismo internacional”, subraya. Ya no han vuelto a tener más contactos con la Junta: “Nos dijeron que no hay nada que hacer”.
Ismaili tiene el respaldo de los partidos de la oposición, que han salido este martes en tromba en su defensa, tras adelantar la cadena SER la prohibición. A Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, le cuesta creer en la veracidad de las razones esgrimidas por el Ayuntamiento “cuando la Feria de Navidad de Recoletos sigue en el calendario oficial para diciembre”, por ejemplo, o “cuando el PP ha convertido el espacio público en un escaparate comercial sin ningún control para que se lucren promotores privados: en la plaza Mayor se celebran eventos publicitarios de marcas privadas, el Parque Tierno Galván se alquila constantemente para eventos y festivales, a pesar de las quejas vecinales; y la Puerta del Sol se convierte en una valla publicitaria”.
“El alcalde siempre da facilidades para los saraos y los eventazos de sus afines, pero aplica la discriminación y la mano dura cuando quien pide el espacio público es una asociación hispano-marroquí, justo en este momento. ¿Casualidad?“, se pregunta Maestre, que exige ”al Gobierno municipal explicaciones, que diga qué ha cambiado entre julio y septiembre, que aclare por qué a unos sí y a otros no y que autorice la feria ya. ¿O va a compensar el enorme perjuicio económico a los artesanos?“.
Desde el PSOE, Antonio Giraldo, concejal y portavoz Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, también se pregunta qué ha cambiado entre julio y septiembre. “Lo que era una actividad autorizada y perfectamente tramitada ahora se veta a pocos días de su inauguración y sin una explicación convincente. Claramente ha habido un motivo político”, apunta en un vídeo publicado en X junto con un comunicado del partido, en el que considera “extremadamente grave” que detrás de esta decisión “existiera una motivación política vinculada al actual clima de confrontación”.