Publicado 17/07/2026 - 7:00 CEST•última actualización 7:43
Todo pasajero que reserva en clase turista sueña con una cosa, que se cierren las puertas del avión y el asiento del medio a su lado quede vacío.
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El asiento central lleva mucho tiempo siendo motivo de quejas para los viajeros, tanto para quienes se sientan en pasillo o ventanilla y tienen que compartir reposabrazos o algo más con quien ocupa el asiento central, como para los pasajeros que se quedan encajonados en medio de otros dos.
Todos hemos estado en vuelos en los que hemos peleado por un hueco para los codos o hemos acabado aplastados por la falta de espacio. No es cuestión de ser poco sociables, pero tener libre ese asiento central puede marcar la diferencia en un viaje, sobre todo en vuelos de media y larga distancia.
Por suerte, resolver este "dilema del asiento central" se ha convertido en una prioridad creciente para muchas aerolíneas. Esto ha llevado a varias compañías, entre ellas Wizz Air y Air France en Europa, a lanzar programas que permiten al pasajero pagar un suplemento para asegurarse un asiento sin vecino o incluso toda una fila.
A escala internacional, United es una de las aerolíneas que buscan innovaciones para que el futuro de los viajes en avión resulte más cómodo para los pasajeros de todas las clases.
En marzo, la aerolínea estadounidense anunció que su "Relax Row" se estrenará en 2027 y permitirá a los pasajeros de clase turista convertir una fila de tres asientos, en algunos de sus Boeing de mayor tamaño, en un sofá sobre el que podrán dormir o recostarse tras el despegue.
Esta semana, United también ha anunciado planes para introducir una nueva opción en Economy Plus, una fila de asientos sin plaza central en la que ese espacio se utiliza para una mesa compartida (y más sitio para los codos) entre los pasajeros de pasillo y de ventanilla.
Aunque en principio solo estará disponible en una fila de cada uno de los 50 nuevos Airbus A321XLR de United, la aerolínea ha sugerido que podría ampliar la opción sin asiento central a otros aviones más adelante. United ha señalado que estos asientos Economy Plus con espacio adicional para los codos saldrán a la venta a finales de este año para vuelos que comenzarán poco después.
La iniciativa llega en un momento en que las aerolíneas intensifican la oferta de niveles de servicio especiales y extras de pago en sus vuelos, especialmente a la hora de atraer a viajeros dispuestos a pagar más por comodidad.
United sigue así los pasos de un puñado de aerolíneas europeas, entre ellas Lufthansa y Finnair, que ya ofrecen asientos centrales libres a los pasajeros de clase business.
Otras compañías también permiten desde hace años pagar un suplemento o comprar billetes adicionales para mantener libres los asientos contiguos. United afirma que espera ser "la única aerolínea estadounidense" en contar con este tipo de filas.
"Estamos invirtiendo en toda nuestra flota, de la cabina al último asiento, y ofreciendo a los clientes opciones y valor en todas las cabinas", declaró Andrew Nocella, vicepresidente ejecutivo y director comercial de United.
"El XLR es nuestro avión más reciente y no solo ofrece asientos cama con acceso directo al pasillo en United Polaris, sino que ahora también incorpora plazas en Economy Plus con más espacio para las piernas y los codos. A nuestros clientes les van a encantar todas estas nuevas opciones".
Según la aerolínea, los pasajeros de un mismo vuelo pueden seguir teniendo experiencias de viaje muy distintas. Y aunque existe demanda de asientos más amplios y otros servicios añadidos, los viajeros más sensibles al precio pueden percibir que se agranda la brecha entre la parte delantera y trasera del avión, o sentir frustración por los nuevos recargos por servicios que antes eran gratuitos y por la proliferación de categorías que deben comparar al buscar tarifas.
Un puñado de grandes aerolíneas, como Delta, han optado por estrategias orientadas a ofrecer "lo mejor" y no necesariamente lo más barato.
Mientras tanto, los directivos de United rechazan la idea de que el sector se haya centrado únicamente en perseguir a los grandes gastadores y sostienen que las inversiones en productos premium forman parte de una estrategia más amplia para mejorar la experiencia de todos los viajeros.