Estudiantes cerró una semana perfecta. Después de golear 4-0 a Gimnasia en el clásico platense, el equipo de Alexander Medina volvió a imponerse con autoridad, esta vez ante Universidad Católica de Chile, y consiguió el pasaje a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Tras el triunfo, Ezequiel Piovi destacó el valor de una seguidilla que, según reconoció, permitió recuperar confianza después de un comienzo de semestre que no había sido el esperado.
“Necesitábamos una semana así. Creo que veníamos trabajando para esto. No se nos venían dando los resultados, pero seguimos creciendo en el trabajo, en nosotros y en lo que habíamos hecho el semestre anterior. Esta semana nos sirvió para darnos cuenta de que estamos para pelear, para seguir trabajando y seguir mejorando”, explicó el mediocampista.
Piovi consideró que, más allá de los resultados, Estudiantes ya había mostrado señales positivas en partidos anteriores. Por eso, entiende que las dos goleadas no significaron un cambio repentino, sino la confirmación de un proceso que el plantel venía construyendo.
“Creo que hicimos buenos partidos antes de estos últimos dos que ganamos. El resultado no acompañó, pero había muchos buenos partidos. El mismo con Católica, ya no pudimos marcar ese partido, no pudimos ganarlo, y el partido anterior también”, sostuvo.
Para el volante, la clave estuvo en no perder la confianza.
“Creo que lo que cambió fue creer en nosotros, creer en el trabajo que hacemos día a día”, explicó. Y agregó: “Por suerte cerramos con esta seguidilla. Ahora toca dar vuelta la página y seguir, porque todavía no conseguimos los objetivos. Queda mucho por delante”.
El duelo en el mediocampo
Uno de los aspectos destacados del partido ante Universidad Católica fue la batalla en la mitad de la cancha. Piovi tuvo un duelo particular con Suki, aunque prefirió remarcar el trabajo colectivo antes que quedarse con una disputa individual.
“Los partidos se terminan definiendo siempre en las áreas”, señaló.
De todos modos, valoró la tarea que realizó Estudiantes en esa zona del campo. “Creo que hicimos un buen trabajo en mitad de cancha. En general hicimos un buen partido todos, pero, como te dije, termina saliendo en las áreas y hoy estuvimos bien”, explicó.
El mediocampista también habló de su relación con Fernando Zuqui, excompañero y actual jugador de Universidad Católica. “Tengo una relación”, contó sobre el vínculo con el volante, aunque durante el partido cada uno defendió los intereses de su equipo.
La rápida adaptación de los nuevos
Piovi también destacó la integración de los jugadores que se sumaron recientemente al plantel, especialmente Baltasar Rodríguez, quien llegó hace pocos días, tuvo minutos ante Católica, fue titular en el clásico y volvió a estar desde el inicio en Chile.
“No es fácil llegar a un club o a un grupo nuevo y adaptarse tan rápido como lo hizo él”, explicó.
También mencionó a Joaquín Correa: “Si bien ya conocía el club, somos compañeros diferentes, épocas diferentes, y la verdad que los dos se adaptaron muy rápido al grupo”.
Para Piovi, ese proceso habla tanto de los futbolistas como del vestuario que los recibió.
“Habla muy bien de ellos y habla muy bien del grupo. Es importante para nosotros tenerlos y ojalá que se sigan acoplando al equipo”, señaló.
La rápida adaptación de los refuerzos se convirtió en una de las claves de una semana en la que Estudiantes recuperó funcionamiento y consiguió dos victorias contundentes.
Una cancha que obligó a cambiar
La superficie sintética del estadio de Universidad Católica también fue un factor que obligó al Pincha a modificar algunas cuestiones de su juego. Piovi reconoció que durante el primer tiempo les costó adaptarse.
“Todos hicimos un buen partido en una cancha difícil, sintética, a la que no estamos acostumbrados. La pelota corre diferente, mucho más rápido. Ellos obviamente aprovechan eso para presionar y lo hicieron muy bien”, explicó.
Con el correr de los minutos, Estudiantes encontró la manera de controlar la situación.
“A medida que fue pasando el tiempo nos fuimos acomodando, le fuimos agarrando el ritmo a la cancha, el ritmo de la pelota”, contó.
Y agregó: “Sabíamos que teníamos que jugar más al pie, que capaz no tanto al espacio. A medida que fueron pasando los minutos nos fuimos adaptando a eso”.
La ilusión de competir por todo
Piovi también se refirió al contraste entre el comienzo del semestre y el presente. El equipo no había arrancado de la mejor manera, pero puertas adentro nunca dejó de confiar en el trabajo.
“Este semestre no arrancó de buena manera, pero creíamos en el grupo, creemos en el trabajo que hacemos día a día. Nosotros estamos igual de ilusionados que la gente”, afirmó.
El volante, sin embargo, pidió cautela. “Esto recién arranca y falta un montón por delante. Tenemos que ir partido a partido, paso a paso”, sostuvo.
El objetivo del plantel está claro: competir en todos los frentes.
“La ilusión la tenemos de competir en todas las competiciones, tratar de dejar a Estudiantes más arriba”, aseguró.
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