
Dra. Marcela Campias
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Tacuarí 332
Hoy en día donde el apuro y el continuo distrés marcan nuestro ritmo, enfermedades como la gastritis o el colon irritable sugieren dejar los estimulantes como el café o el mate. Pero hoy podemos tener otra opinión con respecto al uso o no de esta infusión tan nuestra que une familias, amigos. Ese momento donde el relajarse es parte del disfrute y escuchamos: “No gracias, no puedo tomar más mate, me cuesta mucho, pero lo estoy dejando porque tengo gastritis”. Entonces, cuando me preguntan qué opino, sugiero otras técnicas de relajación donde la respiración es lo número uno y después utilizar, de diferentes maneras, otros elementos como el coco, sin dejar ese matecito tan querido.
Hay casos en particular y tratamientos en los que está vedado, pero como a mí tanto me gusta y consumo siempre digo no tengo la fortaleza moral para sacar el mate. Pero para los que somos defensores de la yerba, tenemos una muy buena noticia.
Todo tiene sus pros y sus contras, en 1938 el médico ganador del premio Nobel de Medicina enumeraba las ventajas sobre la yerba mate, Bernardo Houssay y desde hace aproximadamente diez años un equipo de médicos en la UBA investiga los efectos de la yerba mate por sus múltiples propiedades.
Se puede asegurar que es un protector cerebral, entre otras bondades del mate. Su consumo regular puede aumentar la energía, mejorar la atención y la respuesta motora, favorecer el tránsito intestinal, brindar ciertas vitaminas y minerales, fortalecer los huesos, favorecer la limpieza de la sangre, estimular el sistema inmunológico y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Gracias a un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, dirigido por Lucas Brum, se pudo determinar que la densidad mineral ósea dentro del hueso era mayor en aquellos animales de experimentación que recibieron infusión de yerba mate.
Si bien estos efectos continúan bajo investigación, Ferrario advierte que “aún se desconocen los mecanismos fisiológicos involucrados” y enfatiza que “debe considerarse como una medida preventiva y no como parte del tratamiento de enfermedades ya diagnosticadas”. Por su parte, el consumo de mate también se asocia con una mayor actividad del sistema excretor, lo que contribuye a aumentar el filtrado de la sangre y a favorecer la eliminación del exceso de sales, minerales y desechos del organismo.
Pero volvamos al paciente con gastritis, la patología más frecuente en nuestros días, “acidez”. Se ha demostrado que el mate no altera la integridad de la mucosa gástrica y, por lo tanto, no provoca gastritis por sí mismo. Sin embargo, puede agravar una condición preexistente en personas sensibles a la cafeína. “Lo que ocurre es que la cafeína relaja la válvula que separa el esófago del estómago, y eso facilita un leve reflujo del contenido gástrico”, explica Ferrario.
Entonces llegamos a la conclusión de que tomar mate sigue siendo favorable y no hay que verlo como el malo de la película, lo que sí es muy bueno es conservar el concepto de que todo nutriente en su debida medida y sin excesos es lo ideal. Esta comprobación científica nos ayuda a no sentirnos culpables por tomar mate, siempre y cuando tomemos todos los recaudos para las patologías de base a disfrutar del domingo con un buen mate y nuestra conciencia tranquila estamos dando salud y bienestar a nuestro cuerpo. Feliz y bendecido domingo.
