(BUENOS AIRES).- “Yo, Narciso” superó los 200.000 espectadores en su primera semana y quedó segunda en la taquilla. Adrián Suar escribió, dirigió, produjo y protagonizó la comedia romántica junto a Natalia Oreiro.
El primer fin de semana en cartelera, la película quedó segunda detrás de Spider-man: Un Nuevo Día y por delante de La Odisea y El Final de la Calle Oak. El resultado ubicó a la producción argentina entre las películas más convocantes del período, con una cifra que también le permitió superar el registro anterior de Suar.
El antecedente de Adrián Suar estaba en Mazel Tov, que durante la Semana Santa de 2025 había convocado a 116.329 espectadores. Esa película había sido la cinta argentina más vista de aquel año. Yo, Narciso superó ese registro y marcó una nueva referencia para el actor, director y productor dentro de la taquilla nacional.
Una historia de estudio y seducción
Rocío Flores, interpretada por Natalia Oreiro, es una profesora universitaria de sociología que escribe un libro sobre el narcisismo moderno. Para entender mejor a su sujeto de estudio, decide analizarlo desde adentro y elige como caso a Máximo Rey, interpretado por Adrián Suar, un carismático cirujano plástico.
Rocío se presenta bajo una falsa identidad y se hace pasar por una paciente interesada en un retoque estético. Su objetivo es observar y analizar a Máximo sin ser descubierta. La estrategia le permite acercarse al especialista y estudiar su comportamiento desde el lugar de una supuesta paciente, mientras intenta sostener el control sobre la investigación.
Las consultas entre Rocío y Máximo pronto se convierten en citas donde él despliega todo su encanto. Ella busca mantener el vínculo a distancia y evitar caer en su juego, pero para conseguirlo inventa excusas cada vez más absurdas. El plan académico empieza a mezclarse con una relación que modifica las reglas del experimento.
Máximo descubre que se ha enamorado de Rocío y el experimento se descontrola. La situación altera el objetivo inicial de la profesora y transforma la investigación en un vínculo atravesado por el deseo. Adrián Suar y Natalia Oreiro describieron la química entre ambos con una frase compartida: “No parábamos de reírnos”.
Yo, Narciso es una comedia de enredos que satiriza la obsesión por la imagen, el ego masculino y los límites del deseo. La película combina el conflicto sentimental de sus protagonistas con la mirada de Rocío sobre el narcisismo moderno. Con su marca de espectadores, quedó por encima del registro que había alcanzado Mazel Tov en 2025.