“¡Luces, cámara y… acción!”. Que nadie se extrañe si viajando por Yorkshire escucha este código cinematográfico. Al fin y al cabo, el más grande de cuantos condados históricos ingleses es un inmenso plató de rodaje. Y no de producciones menores, sino de grabaciones vistas en pantallas de medio mundo. Harry Potter, Indiana Jones o los miembros de los Bridgerton han rodado aquí sus peripecias. Por no mencionar tramas literarias como Cumbres Borrascosas o el terrorífico Drácula ambientadas en estos paisajes.

La razón es que este condado es un microcosmos tejido por un enjambre de caminos que llegan hasta pueblecitos repletos de encanto british, granjas rodeadas de costumbrismo y palacetes aristocráticos. También alcanzan páramos agrestes junto a vertiginosos acantilados, además de monumentos desbordantes de historia a veces convertidos en misteriosas ruinas centenarias. Los escenarios son variados e invitan a la ensoñación.

“¡Luces, cámara y… acción!”. Que nadie se extrañe si viajando por Yorkshire escucha este código cinematográfico

Un ejemplo magnífico aguarda en el trazado ferroviario que une Pickering, Goathland o Grosmont. ¡Pocas cosas hay más cinematográficas que un tren! Más aún con una locomotora a vapor como el que todavía discurre entre esas localidades. Tal vez sus nombres no sean conocidos. Pero eso cambia cuando se descubre que entre ellas circulaba el imaginario Expreso de Hogwarts que trasladaba a un aprendiz de mago llamado Harry Potter.

Y no es el único personaje de ficción que ha embarcado en este ferrocarril que recorre el parque nacional de North York Moors. A bordo también viajó Tom Cruise encarnando al incombustible Ethan Hunt de Misión Imposible. O se ha visto a Harrison Ford ataviado con el sombrero fedora, el látigo y el resto de icónicos complementos de Indiana Jones, para interpretar por última vez (esperemos) al célebre arqueólogo.

La bella bahía de Robin Hood’s Bay

La bella bahía de Robin Hood’s BayMONICAGRIMALCerra

La suavidad de los parajes por los que transitan estos vagones alcanza la costa del mar del Norte y ahí aparecen otros dos lugares vinculados con el séptimo arte. Uno es el caserío empinado de Robin Hood’s Bay. El topónimo remite al proscrito más famoso de todos los tiempos. ¿Qué hilo une este rincón de pescadores, balleneros y contrabandistas con el arquero de Sherwood? Tan solo una improbable leyenda que habla de un Robin marinero que vence a piratas galos.

No es el episodio más famoso del personaje y no aparece en ninguna de sus pelis. En cambio, si hay un hilo cinéfilo que seguir en Robin Hood’s Bay. Se trata de la oscarizada Phantom Thread protagonizada por Daniel Day Lewis y que incluye en su metraje una mención al Hotel Victoria, uno de los alojamientos con más personalidad e historia del litoral de Yorkshire.

También a orillas del mar aparece Whitby. Pueblo marino donde los halla. De hecho aquí se rastrean los orígenes de las expediciones del Capitán Cook. Y se escuchan ecos de naufragios, como el del buque que trajo a Whitby a su vecino más ilustre. Ni más ni menos que a Drácula escrito por Bram Stoker.

Este personaje traspasa las letras para contar con muchas versiones en pantalla, algunas de las cuales han aprovechado la imponente Abadía de Whitby para su trama. Su solemne presencia sobre el acantilado y los enigmas que envuelven la ruina gótica propician que se dispare la fantasía, en especial para los seguidores del vampírico conde que tienen aquí su punto de reunión.

Whitby pueblo de pescadores y leyendas

Whitby pueblo de pescadores y leyendasA.Cerra

Más figuras literarias surgidas en Yorkshire han acabado en la pantalla. Por ejemplo, la pareja de Cumbres Borrascosas. Su escritora, Emily Brontë ambientó la obra en su paisaje natal, el parque nacional de Yorkshire Dales. Sus páramos cubiertos de brezos, entre verdes oscuro y púrpuras, según incida la luz de un sol casi siempre plomizo, aportan tenebrismo al relato. Y pasan a ser un protagonista más en la reciente cinta protagonizada por un tempestuoso Jacob Elordi y una Margot Robbie, tan hermosa como tóxica.

Menos intensos son otros argumentos grabados en diversos enclaves del condado. Algunos con tono muy aristocrático, para lo cual sobran escenarios históricos donde filmar. Uno predilecto es Castle Howard, un delirio barroco que ha acogido el rodaje de dos de las series de época más aclamadas en el siglo XXI. Primero fue Downton Abbey y después The Bridgerton. E incluso mucho antes albergó un clásico de la televisión británica como Retorno a Brideshead con un jovencísimo Jeremy Irons destacando en el elenco.

También la atmósfera británica más icónica ciñe las fantasiosas aventuras juveniles de El Jardín secreto, rodado en 2020 también en Yorkshire. En este caso entre las plantas, flores y las construcciones históricas del Helmsley Walled Garden. Un lugar al que no le fue nada difícil alcanzar un nivel mágico gracias a la exuberancia y el colorido de su cuidada vegetación.

No muy lejos se encuentra Harrogate, de ambiente decadente como buena ciudad con balneario decimonónico. Una sensación que captaron en la premiada Carros de Fuego que hizo aparecer el Hales Bar, el pub más antiguo de la ciudad. Aunque antes ya se había filmado una serie dedicada a Agatha Christie, recogiendo el capítulo más misterioso de su vida. El caso es que en 1926 y tras una crisis matrimonial, la escritora despareció de manera voluntaria y sin pretenderlo se le encontró hospedada en el Old Swan Hotel. Nunca se supo que hizo ahí durante varios días. Dijo que sufría amnesia y no contó nada, pero era una mujer despechada que no tardó en divorciarse. Más allá del salseo, todavía se rememora su presencia con la celebración de un Festival de la Novela Negra.

Agatha Christie sería un buen cierre para este paseo audiovisual por Yorkshire

Evocar algo tan recurrente en el cine como los misterios y Agatha Christie sería un buen cierre para este paseo audiovisual por Yorkshire. Pero todavía quedan más localizaciones de interés como los escenarios de Peaky Blinders que guarda Bradford, una de las urbes más grande del condado. O el ambiente rústico de Grassington que por arte televisivo se convierte en el ficticio Darrowby de la exitosa serie Todas las criaturas grandes y pequeñas.

Y desde luego este itinerario no estaría completo sin York. ¡Ningún recorrido por Yorkshire debe perderse esta bella ciudad! No solo para recorrer sus murallas que hablan a la vez de romanos, sajones o vikingos. También para poder navegar por las aguas del Ouse. Y por supuesto para adentrarse en The Sambles, la revirada calle medieval que cualquier fan de Harry Potter vincula con el Callejón Diagon.

El interior de York Minster, donde se rodaron escenas de The Crown

El interior de York Minster, donde se rodaron escenas de The CrownA.Cerra

Pero por si fuera poco York posee uno de los templos más impresionantes de Inglaterra. Es su York Minster, la catedral, un monumento al arte gótico de dimensiones colosales donde es fácil viajar al medievo para empequeñecer mientras se admiran sus arcos de piedra, la armonía de sus columnas o la luz de sus vidrieras. Y una vez dentro, que menos que fabular con suntuosas ceremonias.

Aunque si a alguien le falla la imaginación, lo puede reparar con la sexta temporada de The Crown. Ahí se recrea como contrajeron matrimonio el actual rey Carlos III y Camilla Parker. Es cierto que aquella boda se celebró en St. George’s Chapel de Windsor, pero en la pantalla se aprecia en todo su esplendor la monumentalidad de la catedral de York. “¡Corten!”

Alojamiento recomendado

Delta Hotel York

La ciudad de York ocupa una situación practicamente central en el condado, de modo que puede ser la base de operaciones para descubrir Yorkshire. Además cuenta con buena oferta hotelera, entre la que destaca el Delta Hotel by Marriott YorK. Un establecimiento de cuatro estrellas situado a las afueras que es una inmersión en lo mejor de la hospitalidad británica. Cuenta con dos hectáreas de jardín, spa, gym, amplias habitaciones y el restaurante Cast Iron Grill especializado en gastronomía local. Por cierto, tanto el restaurante como los jardines se abren al Hipódromo de York, por lo que en los días de carrera la animación y las experiencia más british está garantizada.