Yo no quiero vivir 100 años
La verdadera revolución no está en prolongar la vida a cualquier costo, sino en garantizar un envejecimiento digno para todos.Hay una frase que se ha instalado en conferencias, portadas de libros y publicaciones de redes sociales con la fuerza de un dogma: “Prepárate para vivir 100 años”. La escucho repetida por gurús del bienestar, por vendedores de suplementos, por coaches de la longevidad que ayer hablaban de otra cosa y hoy descubrieron el negocio de la eternidad. Y cada vez que la oigo, siento la necesidad de decir en voz alta, con la doble responsabilidad de médico y de quien lleva años pensando la longevidad como paradigma: yo no quiero vivir 100 años. Al menos no bajo la promesa vacía que hoy se comercializa. ...