Ron, centenario de 103 años, sobre el hábito que se niega a abandonar: “Exige disciplina personal, independientemente de cómo me sienta”
Todos soñamos con mantener nuestra autonomía para disfrutar de la jubilación, pero sobre todo, para poder seguir viviendo en nuestra propia casa. Pero seguir en nuestro hogar a los 80, a los 90 o pasados los 100 no depende solo de que no haya una enfermedad grave de por medio. Pesan mucho más las cosas pequeñas: levantarse de la cama sin ayuda, subir y bajar una escalera, levantarse del sofá sin que sea un problema... ...