10/10/2026 Actualizado a las 01:24h.
Necesitamos admirar, porque corremos el riesgo de que la crítica continua a todo, a todos, nos sumerja en el desánimo, nos convierta al cinismo, nos haga comulgar con ese terrorífico «todos son iguales» . Por eso mi búsqueda -naif y ñoña, si quieren- es la de los admirables que, además, tengan el apellido de «valientes». Necesitamos darnos cuenta de que hay funcionarios que no tragan, jueces que no se asustan tanto como para ceder. Mantener sin peligro de derrumbe al Estado de Derecho exige que haya personas que no pacten con la naúsea. Anónimas. Jugándose mucho. Sin afán de notoriedad, solo con el propósito cotidiano de poder mirarse con tranquilidad la cara en el espejo. ...